{"id":50095,"date":"2015-05-29T16:23:00","date_gmt":"2015-05-29T16:23:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.globalrescue.com\/ni-en-mil-anos-se-me-ocurrio-que-seria-yo-quien-necesitaria-la-ayuda-de-global-rescue-la-historia-de-angie-heister-parte-ii\/"},"modified":"2015-05-29T16:23:00","modified_gmt":"2015-05-29T16:23:00","slug":"ni-en-mil-anos-se-me-ocurrio-que-seria-yo-quien-necesitaria-la-ayuda-de-global-rescue-la-historia-de-angie-heister-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.globalrescue.com\/es\/common\/blog\/detail\/never-in-a-thousand-years-did-it-ever-occur-to-me-that-i-would-be-the-one-that-needed-the-help-from-global-rescue-the-angie-heister-story-part-ii\/","title":{"rendered":"\u00abNi en mil a\u00f1os se me ocurri\u00f3 que ser\u00eda yo quien necesitar\u00eda la ayuda de Global Rescue\u00bb&#8230; La historia de Angie Heister, Parte II."},"content":{"rendered":"<p><em>Angie Heister y su marido, Robert<\/em><\/p>\n<p>En <a title=\"Parte I\" href=\"https:\/\/www.globalrescue.com\/personal\/blog\/detail\/It-was-four-seconds-from-the-time-I-saw-the-animal-until-it-gored-me.-The-Angie-Heister-story-Part-I\/\" target=\"_self\" rel=\"noopener\">la primera parte<\/a> de la historia de Angie Heister, describ\u00eda el terrible ataque de un b\u00fafalo del Cabo en Zimbabue hace cuatro a\u00f1os. Global Rescue llev\u00f3 a cabo una evacuaci\u00f3n m\u00e9dica y despleg\u00f3 a nuestros param\u00e9dicos junto a su cama. <\/p>\n<p><em>En la segunda parte, Angie regresa a Dallas despu\u00e9s de que Global Rescue la evacuara de Johannesburgo. Comparte sus dificultades para adaptarse a su nueva vida, as\u00ed como la satisfacci\u00f3n de ser mentora de otros y de volver a viajar. <\/em><\/p>\n<p>Parte II<\/p>\n<p><em>Volver a casa<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab<\/em>Volv\u00edamos a Dallas de camino a Baylor y el param\u00e9dico de Global Rescue le dijo al conductor que redujera la velocidad en las curvas porque yo no ten\u00eda buen equilibrio.  Estaba atento a esas cosas. Me cuid\u00f3 como nunca, nunca, nunca\u00bb. <\/p>\n<p>Tras unas seis semanas en rehabilitaci\u00f3n, Angie recibi\u00f3 el alta para volver a casa en agosto de 2011.<\/p>\n<p>\u00abLos primeros seis meses fueron un infierno\u00bb, dice Angie. \u00abTienes que aprender a cuidar de tu vejiga y tus intestinos, e intentar trasladarte y no caerte, tantas cosas. Tuvimos que remodelar el cuarto de ba\u00f1o porque no pod\u00eda meterme en la ducha. Hab\u00eda contratado a un cuidador para que se quedara conmigo.     &nbsp;Al principio ten\u00eda que tener apoyo las 24 horas, as\u00ed que \u00e9ramos la cuidadora, mi hija y mi marido. Poco a poco me fui haciendo m\u00e1s fuerte y empec\u00e9 a estar dos horas sola. Fue en mayo de 2012 cuando despedimos a la cuidadora y me sent\u00ed realmente bien estando sola en casa.  <\/p>\n<p>\u00abPara ponerlo en perspectiva, antes del accidente era consultor de software.&nbsp;  Viajaba mucho. Era ejecutivo platino y recorr\u00eda 100.000 millas de vuelo al a\u00f1o. Normalmente estaba en casa dos fines de semana al mes.  &nbsp;  Pas\u00e9 de ese estilo de vida a encerrarme por completo excepto los fines de semana. Fue un shock. Puso mi vida patas arriba\u00bb.  <\/p>\n<p><em>De cara al futuro<\/em><\/p>\n<p>Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de aquel fat\u00eddico d\u00eda, Angie mantiene una actitud positiva ante la vida, a pesar de seguir paralizada por el accidente.&nbsp;  Su determinaci\u00f3n la llev\u00f3 hasta donde est\u00e1 hoy, disfrutando de los viajes y de su independencia mientras ayuda a otros a afrontar la transici\u00f3n a la vida en silla de ruedas.<\/p>\n<p>\u00abTom\u00e9 clases para poder volver a conducir en octubre de 2012 y compr\u00e9 una furgoneta modificada con rampa y mandos manuales. Pasaron meses hasta que me atrev\u00ed a salir a la carretera. Fue como aprender a conducir de nuevo, pero estaba aterrorizada.  &nbsp;  Ahora voy sola a muchos sitios todos los d\u00edas, incluso a la autopista. No es gran cosa, pero me cost\u00f3 mucho tiempo volver a eso. Ahora estoy perfectamente: voy a sitios sola todo el tiempo. Si mi marido est\u00e1 fuera de la ciudad, estoy bien sola en casa, incluso durante la noche.   <\/p>\n<p><em>Importancia de la tutor\u00eda<\/em><\/p>\n<p>\u00abAl principio tuve un apoyo incre\u00edble. Hab\u00eda una se\u00f1ora llamada Lynn con la que hab\u00eda trabajado y, cuando estaba en el hospital en \u00c1frica, me acord\u00e9 de ella viniendo a trabajar en silla de ruedas. No ten\u00eda nada de especial.  &nbsp;  Para m\u00ed, es una supermujer. Lleva 30 a\u00f1os en silla de ruedas y es muy fuerte e independiente. Gan\u00f3 una medalla de plata a caballo en los Juegos Paral\u00edmpicos de Australia. Lynn ven\u00eda y me ense\u00f1aba cosas. Por ejemplo, me costaba subir un escaloncito de una pulgada desde el garaje hasta la casa. Ahora no es gran cosa, pero en aquel momento no ten\u00eda equilibrio ni fuerza, as\u00ed que me ense\u00f1\u00f3 otra forma de hacerlo. Me dijo que hab\u00eda cosas como estas que nunca te ense\u00f1an en rehabilitaci\u00f3n. S\u00f3lo vas a aprender esto de otras personas en sillas. Ten\u00eda mucha raz\u00f3n.        <\/p>\n<p>\u00abAhora soy mentor de algunas mujeres. Estad\u00edsticamente, las personas que acaban con lesiones medulares suelen ser varones j\u00f3venes de entre 15 y 30 a\u00f1os, b\u00e1sicamente amantes del riesgo. Una abuela de 50 a\u00f1os no es la t\u00edpica lesionada medular. As\u00ed que, de vez en cuando, cuando tienen se\u00f1oras que han sufrido alg\u00fan accidente de coche o de otro tipo, (Baylor) me ha llamado. Intento ayudarlas y decirles que cuando yo volv\u00ed a casa del hospital tampoco pod\u00eda hacer tal cosa, pero que ahora lo hago todo el tiempo. Intento animarlas y decirles que sigan trabajando.    <\/p>\n<p>\u00abLynn me dijo que tardar\u00eda dos a\u00f1os en adaptarme, pero creo que son m\u00e1s bien tres. Ahora la mayor\u00eda de los d\u00edas no pasa nada, pero de vez en cuando tengo un mal d\u00eda o me pasa algo que no puedo hacer y es muy frustrante. Toda la familia se ha adaptado. Dicen que no es solo el individuo el que pasa por esto, sino toda la familia, porque todo el mundo tiene que adaptarse. Tard\u00e9 mucho en conseguirlo y me cost\u00f3 mucho trabajo y mucho apoyo de la familia.    <\/p>\n<p><em>Viajar de nuevo<\/em><\/p>\n<p>\u00abHemos empezado a viajar\u00bb, prosigue Angie. \u00abTardamos un a\u00f1o, pero hemos ido varias veces a Los \u00c1ngeles a ver a la familia. Mi marido y yo nos tomamos unas vacaciones y viajamos a Nueva Inglaterra en septiembre. Hemos estado en Las Vegas varias veces, y en Florida y Carolina del Norte.     &nbsp;Viajamos mucho, as\u00ed que eso es bueno.<\/p>\n<p>\u00abDurante uno de nuestros viajes, pasamos una tarde con uno de los param\u00e9dicos de Global Rescue que se despleg\u00f3 para ayudarnos.  &nbsp;Fue maravilloso verle. \u00bfQu\u00e9 te dice esto de la gente de Global Rescue cuando, tantos a\u00f1os despu\u00e9s, seguimos en contacto?\u00bb. <\/p>\n<p><em>Consejos de Angie<\/em><\/p>\n<p>\u00abCuando miro atr\u00e1s, estoy muy agradecida de haber sido miembro de Global Rescue antes de viajar\u00bb, dice Angie. \u00abMi marido ya hab\u00eda estado dos veces en \u00c1frica y se lo hab\u00eda pasado de maravilla. Le encant\u00f3 y quer\u00eda compartirlo conmigo. Yo iba con \u00e9l en este viaje. Yo soy de las que no son aventureras e insist\u00ed en que lo hici\u00e9ramos. \u00c9l hab\u00eda visto Global Rescue en una de las convenciones de safaris y estaba familiarizado con ella, as\u00ed que compramos las afiliaciones.      &nbsp;Nunca se me ocurri\u00f3 que ser\u00eda yo quien lo necesitar\u00eda. Siempre pensaba: \u00abSer\u00e1 mi marido. Ni en mil a\u00f1os se me ocurri\u00f3 que ser\u00eda yo quien necesitar\u00eda la ayuda de Global Rescue. Supongo que me habr\u00eda costado entre 100.000 y 300.000 d\u00f3lares volver a casa si no hubi\u00e9ramos sido miembros de Global Rescue.  <\/p>\n<p>\u00abCada vez que mis amigos viajan a alg\u00fan lugar, les digo que deben hacerse socios de Global Rescue.&nbsp; &nbsp;La gente no entiende que el seguro de viaje es tan diferente a que el personal de Global Rescue venga a verte y se ocupe personalmente de ti y te lleve a casa. No puedo imaginar que mi marido pudiera llevarme sola a casa y que no tuviera a nadie m\u00e1s que me ayudara a tomar el vuelo de regreso. Simplemente no es lo mismo cuando est\u00e1s en ese tipo de situaci\u00f3n. Realmente necesitas lo que ofrece Global Rescue. Necesitas a alguien que tenga acceso a recursos y experiencia y que sepa qu\u00e9 hacer, porque est\u00e1s perdido y en estado de shock y no sabes lo que est\u00e1 pasando. Eres tan corto de vista, s\u00f3lo tratando de pasar el d\u00eda siguiente. Piensas, \u00bfvolver\u00e9 a respirar ma\u00f1ana? No est\u00e1s en condiciones de hacer los preparativos para volar a casa\u00bb.       <\/p>\n<p>El consejo de Angie para los viajeros:<\/p>\n<p>-Si viajas a una zona poco desarrollada, investiga un poco para hacerte una idea de qu\u00e9 hospitales y servicios hay en la zona. \u00bfEs como en EE.UU., donde te atienden y luego pagas o tienes que pagar antes de que te ingresen? <\/p>\n<p>-Compruebe si su seguro m\u00e9dico funciona en los lugares a los que viaja y determine si debe contratar un seguro m\u00e9dico especial.<\/p>\n<p>-Llevar un tel\u00e9fono por sat\u00e9lite y bater\u00edas de repuesto.<\/p>\n<p>-Tenga una membres\u00eda de Global Rescue.<\/p>\n<p>\u00abSoy una de sus mejores vendedoras\u00bb, dice Angie. \u00abCada vez que alguien viaja, le digo: &#8216;Tienes que conseguir Global Rescue&#8217;. No puedo ni imaginar lo que habr\u00eda pasado si no hubi\u00e9ramos tenido a Global Rescue. Habr\u00eda acabado en Zambia, en un hospital no muy bueno. Puede que ni siquiera hubiera sobrevivido si no hubiera llegado a un centro de traumatolog\u00eda de primer nivel. Me habr\u00eda infectado la herida. El hecho de que nunca tuviera una infecci\u00f3n es un milagro y s\u00e9 que se debe a que llegu\u00e9 a un buen hospital. Como probablemente sepas, tengo muy buena opini\u00f3n de Global Rescue\u00bb. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace cuatro a\u00f1os, Angie Heister, miembro de Global Rescue, caminaba por el valle del r\u00edo Tsitsingombe, en Zimbabue, y no ten\u00eda ni idea de que su vida estaba a punto de cambiar radicalmente. Angie y su marido llevaban 10 d\u00edas de viaje. El b\u00fafalo macho del Cabo sali\u00f3 de detr\u00e1s de un arbusto de ziziphus y se abalanz\u00f3 sobre Angie y su marido. El toro golpe\u00f3 primero al marido de Angie, derrib\u00e1ndolo. Angie fue la siguiente.   &nbsp;<\/p>\n<p>En la segunda parte, Angie regresa a Dallas despu\u00e9s de que Global Rescue la evacuara de Johannesburgo. Comparte sus dificultades para adaptarse a su nueva vida, as\u00ed como la satisfacci\u00f3n de ser mentora de otros y de volver a viajar. <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":42915,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1574,1476],"tags":[],"operation_type":[],"region":[],"class_list":["post-50095","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog-es","category-misiones-y-testimonios-de-miembros"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.globalrescue.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50095","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.globalrescue.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.globalrescue.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.globalrescue.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.globalrescue.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=50095"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.globalrescue.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50095\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.globalrescue.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42915"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.globalrescue.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=50095"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.globalrescue.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=50095"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.globalrescue.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=50095"},{"taxonomy":"operation_type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.globalrescue.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/operation_type?post=50095"},{"taxonomy":"region","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.globalrescue.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/region?post=50095"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}