{"id":50096,"date":"2015-05-18T16:23:00","date_gmt":"2015-05-18T16:23:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.globalrescue.com\/pasaron-cuatro-segundos-desde-que-vi-al-animal-hasta-que-me-corneo-la-historia-de-angie-heister-parte-i\/"},"modified":"2015-05-18T16:23:00","modified_gmt":"2015-05-18T16:23:00","slug":"pasaron-cuatro-segundos-desde-que-vi-al-animal-hasta-que-me-corneo-la-historia-de-angie-heister-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.globalrescue.com\/es\/common\/blog\/detail\/it-was-four-seconds-from-the-time-i-saw-the-animal-until-it-gored-me-the-angie-heister-story-part-i\/","title":{"rendered":"\u00abPasaron cuatro segundos desde que vi al animal hasta que me corne\u00f3\u00bb. &#8212; La historia de Angie Heister, Parte I"},"content":{"rendered":"<p><em> &nbsp; &nbsp;Angie Heister y su marido, Robert<\/em><\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p>Parte I<\/p>\n<p>Hace cuatro a\u00f1os, Angie Heister, miembro de Global Rescue, caminaba por el valle del r\u00edo Tsitsingombe, en Zimbabue, y no ten\u00eda ni idea de que su vida estaba a punto de cambiar radicalmente. Angie y su marido llevaban 10 d\u00edas de viaje. <\/p>\n<p>\u00abNuestro gu\u00eda estaba cazando p\u00e1jaros para cocinarnos el almuerzo\u00bb, cuenta Angie. \u00abYa hab\u00edamos terminado la caza de animales peligrosos y est\u00e1bamos en una zona donde cre\u00edamos que no hab\u00eda b\u00fafalos.   &nbsp;\u00cdbamos por un camino de tierra con la hierba de unos 2 metros a nuestro alrededor.  &nbsp;Con la direcci\u00f3n del viento y el ruido que hab\u00edamos estado haciendo, ese b\u00fafalo realmente no deber\u00eda haber estado all\u00ed. Deber\u00eda haberse ido. Los animales suelen huir cuando te ven, pero este animal no lo hizo. Nos esper\u00f3. Nunca se sabe lo que piensa un animal salvaje, pero a menudo me pregunto si tal vez estaba herido y no quer\u00eda moverse, y nos acercamos demasiado y lo asustamos. Fue un sonido fuerte, casi como un rugido. Grit\u00e9 &#8216;le\u00f3n&#8217; y sal\u00ed corriendo antes de ver al animal\u00bb.      <\/p>\n<p>El b\u00fafalo macho sali\u00f3 de detr\u00e1s de un arbusto de ziziphus y se abalanz\u00f3 sobre Angie y su marido. El toro golpe\u00f3 primero al marido de Angie, derrib\u00e1ndolo. Angie fue la siguiente.  <\/p>\n<p>\u00abPasaron unos cuatro segundos desde que vi al animal hasta que me corne\u00f3. Todo fue muy r\u00e1pido\u00bb, explica. \u00abEl cuerno me corne\u00f3 y sal\u00ed despedida. Lo que no sab\u00eda entonces es que me hab\u00eda dislocado la columna. El animal hab\u00eda dejado inconsciente a mi marido. Lo siguiente que recuerdo es estar tirada en el suelo. Hab\u00eda o\u00eddo historias sobre estos animales y lo malos que son, as\u00ed que intentaba cubrirme la cabeza con los brazos porque esperaba que el animal volviera. Esa es la reputaci\u00f3n que tienen.        &nbsp;Es un milagro que el animal no volviera. Sigui\u00f3 adelante. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<img decoding=\"async\" style=\"width: 386px;\" title=\"Cape Buffalo 5.18.15\" src=\"\/grcom\/grmkt_resources\/images\/Media-blog-images\/Blog-post-images\/Cape-Buffalo-5.18.15.png\" alt=\"\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abMe di cuenta de que no pod\u00eda mover las piernas, pero no estaba procesando realmente lo que eso significaba\u00bb, continu\u00f3 Angie. \u00abNo me di cuenta de que estaba sangrando.   &nbsp;El cazador profesional se acerc\u00f3 para evaluar la situaci\u00f3n. \u00c9l y el gu\u00eda se dieron cuenta de que no pod\u00eda andar, pero no se dieron cuenta de lo mucho que sangraba. Sab\u00eda que me costaba respirar y lo \u00fanico que pod\u00eda hacer era decir: &#8216;No puedo respirar. No puedo respirar&#8217;.  En ese momento no lo sab\u00edamos, pero ten\u00eda las costillas rotas y los pulmones colapsados\u00bb.  <\/p>\n<p>Angie perd\u00eda sangre r\u00e1pidamente y ten\u00eda una herida abierta en el costado izquierdo. Su gu\u00eda trat\u00f3 de contener la hemorragia antes de llevarla a la zona de aterrizaje adecuada para un helic\u00f3ptero. Llam\u00f3 a Global Rescue.  <\/p>\n<p>Un helic\u00f3ptero lleg\u00f3 en menos de una hora y traslad\u00f3 a Angie a un centro de Victoria Falls. En urgencias la estabilizaron y evaluaron sus lesiones. No ten\u00eda sensibilidad en las extremidades inferiores y hab\u00eda perdido una cantidad de sangre potencialmente mortal.  <\/p>\n<p>Los m\u00e9dicos de Global Rescue consultaron con el m\u00e9dico que atend\u00eda a Angie y recomendaron su traslado inmediato a Sud\u00e1frica. Global Rescue realiz\u00f3 una evacuaci\u00f3n m\u00e9dica y traslad\u00f3 a Angie en un avi\u00f3n medicalizado a un centro de traumatolog\u00eda de categor\u00eda mundial en Johannesburgo. <\/p>\n<p>\u00abPor suerte se decidi\u00f3 que Global Rescue pod\u00eda llevarme a Johannesburgo, lo que fue fant\u00e1stico\u00bb, se\u00f1al\u00f3 Angie. \u00abEra un centro de salud de nivel uno, un hospital fant\u00e1stico con una gran atenci\u00f3n m\u00e9dica. M\u00e1s tarde, hice algunas investigaciones que confirmaron que era un hospital realmente estupendo. Pero en ese momento, todo lo que sabes es que est\u00e1s en un pa\u00eds al que no ten\u00edas pensado ir, est\u00e1s en un hospital, no puedes mover las piernas y no puedes sentirlas. No tienes ni idea de lo que te espera\u00bb. <\/p>\n<p>En Johannesburgo, Angie fue evaluada por neurocirujanos y traumat\u00f3logos. Mientras tanto, Global Rescue envi\u00f3 al primero de los tres param\u00e9dicos para supervisar sus cuidados. Tras una revisi\u00f3n exhaustiva del estado de Angie con especialistas de la Johns Hopkins Medicine, los m\u00e9dicos determinaron que necesitaba una intervenci\u00f3n quir\u00fargica urgente para fusionar las v\u00e9rtebras de la columna. El ataque del b\u00fafalo le hab\u00eda dejado la m\u00e9dula espinal gravemente da\u00f1ada y sus extremidades inferiores permanecer\u00edan paralizadas durante un periodo de tiempo desconocido.   <\/p>\n<p>\u00abEl traumat\u00f3logo limpi\u00f3 la herida e intent\u00f3 determinar el alcance de mis lesiones mientras trataba de mantenerme con vida\u00bb, cuenta Angie. \u00abEl m\u00e9dico me dijo despu\u00e9s que la herida era lo bastante grande como para que cupieran su mu\u00f1eca y su antebrazo a trav\u00e9s de ella, y que pod\u00eda ver mis intestinos y el fondo de mis pulmones.   &nbsp;Es incre\u00edble que el cuerno no me tocara una arteria y que no me desangrara. Me dijeron que mi m\u00e9dula espinal estaba dislocada y que ten\u00edan que operarme, pero que probablemente pasar\u00edan dos semanas antes de que estuviera lo bastante estable para esa operaci\u00f3n. Me pusieron varillas en la columna y los m\u00e9dicos me dijeron que la zona estaba muy amoratada e hinchada.  <\/p>\n<p>\u00abGlobal Rescue envi\u00f3 a su primer param\u00e9dico para evaluar mi situaci\u00f3n\u00bb, continu\u00f3 Angie. \u00abMi marido segu\u00eda en estado de shock. La familia le hab\u00eda preguntado si deb\u00edan venir, pero \u00e9l les dijo que no porque todav\u00eda no sab\u00eda lo que estaba pasando. Me dijo varias veces que fue una ayuda tremenda que el param\u00e9dico de Global Rescue se sentara all\u00ed y le explicara todas las cosas que me estaban pasando, y que le dijera &#8216;estamos comprobando todo lo que est\u00e1n haciendo y lo que est\u00e1n haciendo es lo correcto&#8217;. No te puedes imaginar lo que se siente cuando est\u00e1s tan lejos de casa y en estado de shock. No puedes procesar lo que ha pasado. Contar con la presencia de Global Rescue fue muy importante.     <\/p>\n<p>\u00abGlobal Rescue envi\u00f3 a un segundo param\u00e9dico que se encarg\u00f3 de reunir todas las pruebas m\u00e9dicas y de coordinarse con los m\u00e9dicos de all\u00ed para validar que estaba recibiendo el tratamiento adecuado.  &nbsp;Antes del accidente, me encantaba la salud.&nbsp;  Hac\u00eda ejercicio cuatro o cinco d\u00edas a la semana, corriendo y levantando pesas.&nbsp;  Estaba razonablemente en forma. Despu\u00e9s del accidente, me costaba incluso sostener un tenedor\u00bb. <\/p>\n<p>A medida que avanzaba la rehabilitaci\u00f3n, el equipo de Global Rescue colabor\u00f3 estrechamente con Angie en sus opciones de rehabilitaci\u00f3n de vuelta a Dallas.<\/p>\n<p>\u00abGlobal Rescue inici\u00f3 la conversaci\u00f3n sobre d\u00f3nde llevarme cuando volviera a casa\u00bb, dijo Angie.&nbsp;  \u00abNo sab\u00eda nada de los centros de rehabilitaci\u00f3n, pero parec\u00eda que tendr\u00eda que ir a uno. En ese momento, no me daba cuenta de que iba a estar paralizado el resto de mi vida, \u00bfsabes? Pensaba que me hab\u00edan operado y el m\u00e9dico me hab\u00eda dicho que ten\u00eda que esperar seis meses. Pens\u00e9 en empezar a trabajar para aprender a vivir as\u00ed, por si acaso. No iba a esperar seis meses antes de intentar algo. Pero no hab\u00eda asimilado mentalmente que \u00e9ste iba a ser el nuevo mundo.     <\/p>\n<p>\u00abEstuvimos mirando lugares de rehabilitaci\u00f3n en los suburbios de Dallas Metroplex.&nbsp;  Ahora me r\u00edo cuando conduzco y veo todos estos peque\u00f1os lugares porque la mayor\u00eda de ellos est\u00e1n garantizados para que vuelvas al campo de f\u00fatbol realmente r\u00e1pido. Todos est\u00e1n orientados a una lesi\u00f3n deportiva de instituto. No me hab\u00eda dado cuenta de la rehabilitaci\u00f3n especializada que hay para las lesiones medulares.  &nbsp;  Global Rescue hab\u00eda recomendado Baylor como el mejor.&nbsp;  En retrospectiva, muchos de los consejos que recibimos de Global Rescue fueron muy importantes, porque en aquel momento no sab\u00edamos nada.<\/p>\n<p>\u00abAl mismo tiempo, Global Rescue empez\u00f3 a discutir c\u00f3mo volver\u00edamos a casa. Global Rescue se encarg\u00f3 de innumerables aspectos log\u00edsticos que nunca habr\u00edamos considerado: el tipo de avi\u00f3n, los pa\u00edses ideales para repostar, etc\u00e9tera. &nbsp;  La supervisi\u00f3n m\u00e9dica de Global Rescue fue fant\u00e1stica. El param\u00e9dico de Global Rescue me sugiri\u00f3 que hiciera m\u00e1s rehabilitaci\u00f3n antes de viajar. En ese momento, pens\u00e9 que se hab\u00eda vuelto loco. Ahora, mirando hacia atr\u00e1s, veo que ten\u00eda toda la raz\u00f3n.   <\/p>\n<p>\u00abQue el equipo de Global Rescue analizara mi situaci\u00f3n y me dijera: &#8216;En estas semanas estar\u00e1s mucho m\u00e1s fuerte y podr\u00e1s hacer esto&#8217;&#8230; bueno, fue imprescindible. No tengo palabras para explicar lo importante que fue que Global Rescue nos ayudara a saber d\u00f3nde \u00edbamos a estar en un d\u00eda, una semana o varias semanas, porque est\u00e1bamos perdidos. <\/p>\n<p>\u00abCuando me trasladaron a la unidad de rehabilitaci\u00f3n del hospital de Johannesburgo, estuve aprendiendo a pasar de la cama a la silla de ruedas o de la silla de ruedas a otro asiento. Es algo muy dif\u00edcil de aprender. Unos d\u00edas antes de que tuvi\u00e9ramos previsto viajar, lleg\u00f3 el tercer param\u00e9dico de Global Rescue. Era maravilloso.     &nbsp;No puedo ni imaginarme si hubi\u00e9ramos estado solos mi marido y yo intentando llegar a casa. No hay forma f\u00edsica de que pudi\u00e9ramos haberlo hecho\u00bb. <\/p>\n<p>Global Rescue evacu\u00f3 a Angie de vuelta a Dallas.<\/p>\n<p>(Parte II a continuaci\u00f3n)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace cuatro a\u00f1os, Angie Heister, miembro de Global Rescue, caminaba por el valle del r\u00edo Tsitsingombe, en Zimbabue, y no ten\u00eda ni idea de que su vida estaba a punto de cambiar radicalmente. Angie y su marido llevaban 10 d\u00edas de viaje. El b\u00fafalo macho del Cabo sali\u00f3 de detr\u00e1s de un arbusto de ziziphus y se abalanz\u00f3 sobre Angie y su marido. El toro golpe\u00f3 primero al marido de Angie, derrib\u00e1ndolo. 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