Artículo destacado:

  • El uso de la teleasistencia sanitaria se disparó durante la pandemia y sigue siendo esencial incluso cuando la COVID-19 ha remitido.
  • Las prestaciones clave de telemedicina mental y conductual ya son permanentes en Medicare.
  • La mayoría de las demás flexibilidades de telesalud de Medicare se prorrogan sólo hasta el 30 de enero de 2026.
  • Las aseguradoras privadas siguen ofreciendo una amplia cobertura de telemedicina, lo que facilita el acceso a muchos estadounidenses.
  • La telesalud está evolucionando, no acabando, con una atención híbrida y nuevos esfuerzos legislativos que configuran el futuro.

 

 

La telesalud se consideraba antes un nicho de conveniencia. Útil para clínicas rurales, seguimientos rápidos o atención urgente fuera de horario. Pero la pandemia catapultó la telemedicina a la corriente dominante casi de la noche a la mañana. Millones de personas experimentaron por primera vez la atención virtual, descubriendo que muchas necesidades médicas no requerían en absoluto una sala de espera. Lo que surgió no fue una solución temporal, sino un cambio a largo plazo en la forma en que los pacientes esperan acceder a la asistencia sanitaria.

Ahora, años después, la telesalud está saliendo de su fase de emergencia para convertirse en un sistema más maduro y estructurado. El uso sigue siendo elevado, la demanda pública es fuerte y las aseguradoras privadas siguen apostando por la atención virtual. Pero las flexibilidades temporales de Medicare en la época de la pandemia están expirando o evolucionando, creando un nuevo panorama, en el que la telesalud sigue siendo esencial pero más compleja que antes. La historia clave hoy es cómo se asentará en su papel permanente en la medicina moderna.

 

Telesalud: De la innovación de crisis a la asistencia sanitaria cotidiana

Antes de la pandemia, la telemedicina existía en bolsas: triaje de atención urgente, consultas rurales y seguimiento de especialidades nicho. Pero entre 2020 y 2022, el uso se disparó a niveles históricos. Los pacientes descubrieron lo fácil que era acceder a los proveedores médicos sin salir de casa, mientras que los médicos vieron de primera mano cómo la atención virtual podía mejorar las tasas de seguimiento, reducir las ausencias y ampliar el acceso.

Aunque volvieron las visitas en persona, la teleasistencia se mantuvo firme. La salud conductual, la dermatología, la gestión de enfermedades crónicas, las revisiones postoperatorias y la atención de urgencias encontraron papeles virtuales estables. Muchas empresas y aseguradoras adoptaron los servicios telemáticos como prestaciones estándar y el público los aceptó.

Sin embargo, la autoridad reguladora es donde más se ha movido el terreno.

 

La gran pregunta: «¿Va a desaparecer la telesalud?»

No, la telesalud no se acaba. Pero las amplias normas de la era de la pandemia que remodelaron temporalmente la telemedicina de Medicare expiraron o se redujeron entre finales de 2024 y finales de 2025. Estos cambios crearon confusión, frustración y lo que los expertos llaman un «acantilado de políticas de telesalud.»

Algunos de los servicios de telesalud más importantes han llegado para quedarse y no sólo temporalmente:

  • Servicios de salud mental y conductual: Este es el pilar más fuerte de la atención virtual permanente. Medicare permite los servicios telemáticos de salud mental desde casa, incluidos los de sólo audio en determinados casos. El Congreso ha aplazado varias veces los requisitos de visita en persona debido a la abrumadora demanda y a las necesidades de acceso.
  • Atención a los trastornos por consumo de sustancias: La prescripción y el asesoramiento por telemedicina para el tratamiento del consumo de sustancias cuentan con un fuerte apoyo bipartidista.
  • Gestión de enfermedades crónicas: Se sigue apoyando el seguimiento continuo, especialmente para los pacientes rurales.
  • FQHCs y RHCs como sitios distantes permanentes: Los Centros de Salud Federalmente Cualificados y las Clínicas Rurales de Salud pueden realizar visitas virtuales de salud mental de forma permanente.

La legislación reciente amplió temporalmente muchas de las flexibilidades de telesalud de Medicare más populares hasta el 30 de enero de 2026, incluida la eliminación de las restricciones geográficas, el permiso para que los pacientes reciban telemedicina a domicilio y la ampliación de la lista de proveedores de telesalud elegibles.

Estas normas temporales tienen vigencia hasta finales de enero de 2026, a menos que el Congreso actúe de nuevo. Esto significa que la telesalud es accesible pero no está garantizada a largo plazo con la legislación actual.

La pandemia permitió a los médicos prescribir medicamentos controlados a través de la telesalud. Esas flexibilidades se mantuvieron hasta finales de 2025, mientras las agencias y los legisladores debaten marcos permanentes.

 

¿Es ahora más confusa la telesalud?

La complejidad se reduce a la incoherencia de los plazos y al limbo político. Dado que las principales disposiciones sobre telesalud estaban vinculadas a exenciones de emergencia, el Congreso debe aprobar leyes para preservarlas. Pero gran parte del panorama de la telemedicina se encuentra en prórrogas a corto plazo vinculadas a resoluciones continuas, en lugar de una reforma sanitaria permanente.

¿El resultado?

  • Los proveedores deben ajustar constantemente los flujos de trabajo.
  • A los pacientes les preocupa que su cobertura desaparezca de repente.
  • Algunos servicios, como ciertas terapias de rehabilitación y no relacionadas con la salud mental, ya han retrocedido.
  • El acceso a la telesalud varía según el estado, la aseguradora, el tipo de servicio y la ubicación del paciente.

En resumen: la telesalud no va a ninguna parte, pero acceder a ella es más complicado que durante la pandemia.

 

Las aseguradoras privadas y Medicare Advantage toman caminos diferentes

Mientras Medicare se enfrenta a obstáculos políticos, los seguros privados y los planes Medicare Advantage siguen ofreciendo una amplia cobertura telemática. Muchos han descubierto que la atención virtual reduce la sobrecarga de los servicios de urgencias, favorece la gestión de los cuidados crónicos y mejora la rentabilidad.

Los empresarios también han ampliado las prestaciones de telesalud, sobre todo en salud mental, dermatología y líneas de asesoramiento médico fuera del horario laboral. Esta divergencia hace que muchos estadounidenses experimenten más estabilidad en la telemedicina que los que dependen exclusivamente del Medicare tradicional.

El auge de la telesalud durante la pandemia generó cambios estructurales a largo plazo:

1. El auge de la telemedicina para la salud mental: La salud mental es el caso de uso número uno. Las citas a distancia han demostrado ser beneficiosas para pacientes con ansiedad, limitaciones de movilidad, dificultades de acceso en zonas rurales o agendas apretadas. Los proveedores informan de que faltan menos a las citas y de que el compromiso terapéutico es más constante.

2. La atención híbrida se convierte en la nueva normalidad: Los pacientes mezclan cada vez más las visitas presenciales y virtuales en función del motivo de la atención: telesalud para triaje, seguimientos, salud mental y atención crónica; presencial para diagnósticos, exámenes físicos y procedimientos. Este modelo híbrido es eficiente, centrado en el paciente y casi con toda seguridad permanente.

3. Avances tecnológicos en telesalud: La pandemia aceleró las innovaciones en diagnósticos asistidos por IA; dispositivos de monitorización remota de pacientes; plataformas de vídeo mejoradas y herramientas sanitarias integradas en los smartphones. La telesalud ya no es «solo una videollamada»: se está convirtiendo en todo un ecosistema de atención digital.

4. Telemedicina para viajes: Para los viajeros y trabajadores remotos, la teleasistencia se convirtió en un salvavidas en varios sentidos, entre ellos: acceso a un clínico desde cualquier lugar; evaluación rápida antes de decidir si necesita atención en persona; orientación médica para síntomas, medicamentos o lesiones menores; y apoyo al navegar por sistemas de salud extranjeros.

Organizaciones como Global Rescue incorporaron la atención virtual a grandes programas médicos y de protección de los viajeros porque la pandemia demostró lo fundamental que es el acceso remoto cuando los viajeros se enfrentan a la incertidumbre o carecen de recursos médicos locales.

 

¿Y ahora qué?

Varios proyectos de ley importantes, incluidas versiones de la ley CONNECT for Health, pretenden hacer permanentes las normas sobre telemedicina de la época de la pandemia. Grupos como la Asociación Americana de Telemedicina y la Asociación Americana de Hospitales abogan por la estabilidad.

Los expertos prevén un crecimiento continuado de la telemedicina en salud mental; más reembolsos por monitorización a distancia; adopción de la atención híbrida a largo plazo y renovado interés del Congreso ante la proximidad de la fecha límite de 2026.

El mensaje es claro: la telesalud evoluciona, no desaparece.

 

La conexión Global Rescue

La telemedicina se hizo esencial durante la pandemia y hoy sigue siendo una herramienta fundamental para viajeros, trabajadores remotos y cualquiera que necesite acceso rápido a orientación médica cualificada. Global Rescue TotalCare℠ lleva la telesalud un paso más allá al integrarla con el rescate sobre el terreno en todo el mundo, la evacuación médica y el apoyo de asesoramiento médico a petición. Cuando estás en el extranjero, la telesalud por sí sola no siempre puede llevarte a casa, pero TotalCare sí.

Tanto si se enfrenta a una enfermedad repentina en el extranjero, como si necesita ayuda para evaluar los síntomas o una evacuación médica desde un lugar remoto, TotalCare le garantiza el acceso inmediato a médicos colegiados y especialistas en rescate. La telemedicina puede guiar la decisión inicial, pero Global Rescue proporciona la fuerza operativa que la respalda, coordinando la asistencia, gestionando los desplazamientos y manteniendo a salvo a los viajeros cuando los recursos locales son insuficientes.

La telesalud cambió para siempre la asistencia sanitaria, pero para los viajeros es sólo una parte de una red de seguridad más amplia. TotalCare ofrece todo el espectro: asesoramiento médico digital, capacidad de rescate en el mundo real y protección médica global allá donde vayas.