Un afiliado alemán de 41 años sufrió problemas respiratorios mientras practicaba senderismo cerca de Kulin (Tayikistán), a unos 4.100 metros de altitud. Los síntomas comenzaron con tos y dolor de cabeza, y luego evolucionaron a dolor torácico, fiebre y tos con esputo de color rosado. Sin guía acompañante, su esposa y un guía de montaña francés cercano se encargaron de la evaluación y los cuidados iniciales. A pesar del reposo y la hidratación, su estado empeoró, haciendo imposible su autoevacuación. Global Rescue organizó una compleja evacuación por tierra que incluyó un descenso asistido por caballos durante varios días y el transporte en vehículo hasta un hospital de Khorog. Allí le diagnosticaron rinofaringitis y le dieron el alta con instrucciones de cuidados de apoyo. El personal médico de Global Rescue revisó el caso y consideró que el tratamiento era adecuado. El miembro reanudó sus planes de viaje y expresó su agradecimiento por el apoyo prestado. Este caso demuestra el valor del rescate terrestre coordinado en rescates remotos a gran altitud.