Un miembro de 46 años de Singapur presentó síntomas de mal de altura mientras se encontraba en el Campo Base Concordia. Experimentó dificultad para respirar, náuseas, vómitos y palidez de labios, y su saturación de oxígeno descendió al 79%. A pesar de recibir medicación sobre el terreno, como antihistamínicos, salbutamol y jarabe para la tos, su estado no mejoró. Global Rescue determinó que era necesario un nivel de atención superior. Se coordinó una evacuación en helicóptero a un hospital de Skardu, donde fue ingresado y evaluado. Tras recibir oxígeno y tratamiento respiratorio adicional, su estado mejoró y fue dado de alta. Se le proporcionaron inhaladores para controlar los síntomas residuales y se le aconsejó que continuara su recuperación en un entorno de baja altitud. La evacuación evitó un mayor deterioro y garantizó un seguimiento adecuado en un entorno más seguro.