Una australiana de 38 años enfermó gravemente en el campamento base de Urdukas, en la ruta de trekking del K2. Presentaba fiebre, vómitos, deshidratación y dificultad para caminar, síntomas que indicaban una infección sistémica. Un compañero de excursión y un médico evaluaron su estado y detectaron una baja saturación de oxígeno y una elevada frecuencia cardiaca, lo que llevó a recomendar una evacuación urgente. Los planes iniciales se retrasaron debido al mal tiempo, pero Global Rescue coordinó con éxito la evacuación en helicóptero desde el campamento militar de Paiyu a Skardu una vez que las condiciones lo permitieron. A su llegada, fue ingresada en un hospital donde recibió líquidos intravenosos, antibióticos y cuidados de apoyo. Su estado de salud mejoró en las 24 horas siguientes y fue dada de alta en condiciones estables. No quiso someterse a más controles, pero agradeció la ayuda. Este caso refleja los peligros de infección durante el trekking a gran altitud y la importancia de una intervención temprana cuando el acceso a la asistencia está limitado por el clima y la geografía.