Un estadounidense de 42 años sufrió un mal agudo de montaña mientras se encontraba en el campamento de Barranco, en el monte Kilimanjaro (Tanzania). Tras dos días de vómitos, náuseas y diarrea que provocaron deshidratación y debilidad, los guardas del parque recomendaron la evacuación. El mal tiempo retrasó la misión un día, pero la paciente fue trasladada en helicóptero a un hospital, donde fue evaluada, tratada y dada de alta tras permanecer en observación.