Un miembro estadounidense se encontraba en un campamento remoto en Botsuana cuando sufrió una mordedura de leopardo en la pantorrilla. Recibió múltiples heridas de penetración que se complicaron aún más por el historial del miembro de un trastorno de coagulación de la sangre. Fue trasladado a una clínica cercana que podía realizarle los cuidados básicos de las heridas. El personal de operaciones médicas de Global Rescue inició y completó con éxito un vuelo de evacuación médica en ambulancia aérea para trasladar al miembro desde Botsuana a un hospital de Johannesburgo (Sudáfrica) con capacidad para un nivel superior de diagnóstico y atención médica. El miembro fue tratado y dado de alta.