Un miembro de Suiza se encontraba en el campo 2 del Everest (6.400 metros, 21.000 pies) cuando sufrió un edema pulmonar de gran altitud, dolor torácico, dificultad para respirar, dolor de cabeza leve y congelación en los dedos de los pies y las manos. Global Rescue reconoció la gravedad del estado del miembro e inició un rescate aéreo y su traslado a un hospital. Tras el traslado, un médico del hospital evaluó al miembro, cuyas constantes vitales eran estables. El miembro decidió abandonar el hospital y recibir más tratamiento en su domicilio si era necesario.