En el campo base de Baruntse, una escaladora canadiense presentó síntomas preocupantes, como visión doble, que hacían pensar en una parálisis del nervio craneal. El equipo médico de Global Rescue evaluó su caso y recomendó su evacuación inmediata a Katmandú para una consulta especializada. Sin embargo, las condiciones meteorológicas adversas retrasaron su traslado aéreo dos días, durante los cuales se vigilaron de cerca sus síntomas. Cuando el tiempo mejoró, fue trasladada a un hospital donde una resonancia magnética descartó cualquier lesión cerebral aguda. Los médicos le diagnosticaron diplopía inducida por la altitud y le dijeron que probablemente se resolvería con el tiempo. Volvió a casa con la recomendación de consultar a un neurólogo si persistían los síntomas.