Un miembro de 66 años de Estados Unidos desarrolló síntomas agudos de edema cerebral de gran altitud (HACE) durante un ascenso al Kilimanjaro. Tras llegar al campamento de Barafu, empezó a experimentar fuertes dolores de cabeza, mareos y dificultad para respirar, y era incapaz de caminar sin ayuda. Dados los signos de deterioro neurológico inducido por la altitud y la elevada altitud del campamento, Global Rescue aprobó una evacuación en helicóptero a un hospital cercano. El miembro fue evaluado rápidamente y se le diagnosticó mal de altura. Respondió bien al tratamiento y fue dado de alta ese mismo día. Este caso ejemplifica los peligros del rápido aumento de altitud y la importancia crítica de reconocer a tiempo los síntomas del HACE. La evacuación aérea a tiempo y los cuidados de apoyo permitieron una rápida recuperación y evitaron resultados potencialmente graves. El miembro informó posteriormente de que su estado había mejorado y confirmó que no había necesitado cuidados de seguimiento adicionales tras el alta.