Un miembro estadounidense necesitó ser evacuado del monte Kilimanjaro tras experimentar síntomas graves, como dolor de cabeza, mareos, tos, dolor torácico y dificultad para respirar. Tras llegar al campamento de Karanga, una evaluación médica reveló una baja saturación de oxígeno (62%) y crepitaciones pulmonares, lo que indicaba HAPE. Debido a la gravedad de su estado, Global Rescue autorizó un rescate sobre el terreno para trasladar al miembro a un hospital de Moshi (Tanzania). La evacuación se llevó a cabo de forma segura y sin incidentes. El miembro fue diagnosticado con HAPE y dado de alta con instrucciones de buscar más atención médica si los síntomas no mejoraban.