Artículo destacado:

  • El mal de altura es frecuente entre los turistas que recorren el Camino Inca o escalan Machu Picchu.
  • Los esguinces, las fracturas y la deshidratación son lesiones frecuentes entre los turistas que recorren el Camino Inca.
  • Puede ser necesario realizar rescates de emergencia sobre el terreno y evacuaciones médicas desde zonas remotas como Machu Picchu.
  • Las barreras lingüísticas pueden dificultar un viaje, por lo que las aplicaciones de traducción resultan útiles.
  • La escasa delincuencia y los riesgos alimentarios hacen que Machu Picchu sea en general seguro, pero los turistas deben tener cuidado con la comida y el agua para evitar problemas gastrointestinales.

Machu Picchu: un punto caliente a gran altitud

Machu Picchu, la antigua ciudad inca enclavada en los Andes peruanos, es una visita obligada para los viajeros. La mejor época del año para ir a Machu Picchu es de abril a octubre, durante la estación seca. Este periodo es ideal para recorrer el Camino Inca y explorar las ruinas, ya que el tiempo es templado y hay menos riesgo de lluvia. Sin embargo, también es la época más concurrida.

Debido a su gran altitud y a lo accidentado del terreno, la zona presenta retos únicos para los turistas, sobre todo si enferman o se lesionan. Si está recorriendo el Camino Inca a Machu Picchu o explorando las ruinas, saber qué hacer si necesita asistencia médica es crucial para disfrutar de un viaje seguro y agradable.

 

Enfermedades y lesiones en Machu Picchu

Los turistas que visitan Machu Picchu o recorren el Camino Inca son susceptibles de sufrir varias lesiones y enfermedades comunes, especialmente el mal de altura. Machu Picchu se encuentra a una altitud de unos 2.000 metros, y muchos turistas sufren mal de altura, que puede causar dolores de cabeza, náuseas y dificultad para respirar. Los síntomas pueden empeorar a medida que se recorre el Camino Inca, que alcanza alturas de más de 4.000 metros.

Los esguinces y las fracturas también son comunes. El terreno accidentado y escarpado de la caminata por el Camino Inca aumenta el riesgo de esguinces, torceduras de tobillo e incluso fracturas. Una simple caída durante la caminata puede provocar lesiones graves que requieran evacuación.

La combinación de la gran altitud y el esfuerzo físico necesario para escalar Machu Picchu o recorrer el Camino Inca puede provocar deshidratación. Es esencial beber mucha agua, especialmente durante las caminatas. Pero tenga cuidado con el agua del grifo o con los alimentos mal preparados, que pueden provocar enfermedades gastrointestinales (diarrea del viajero). Aunque la comida de los restaurantes de Machu Picchu suele ser segura, es aconsejable evitar la comida callejera y beber siempre agua embotellada o purificada.

 

Lo que debe saber sobre el sistema médico peruano en Machu Picchu

El sistema sanitario de Perú, aunque funcional, puede no cumplir los estándares de los turistas de EE.UU., Canadá o el Reino Unido. Machu Picchu es un lugar remoto, y las instalaciones médicas de la zona son básicas. La clínica más cercana se encuentra en el pueblo de Aguas Calientes, pero no está equipada para tratar lesiones o enfermedades graves. Si se lesiona o enferma gravemente mientras recorre el Camino Inca, tendrá que ser evacuado a un hospital más grande en Cuzco, una ciudad a unas cuatro horas en tren o helicóptero.

Los hospitales de Cuzco están mejor equipados, pero siguen siendo limitados en comparación con los de Norteamérica o el Reino Unido. Aunque algunos profesionales sanitarios hablan un inglés básico, las barreras lingüísticas son habituales. Los turistas deben estar preparados para utilizar aplicaciones de traducción o llevar a alguien que hable español, ya que la comunicación puede ser difícil cuando se habla de cuestiones médicas.

En Machu Picchu y a lo largo del Camino Inca, las urgencias médicas suelen requerir operaciones de rescate a cargo de guías locales o empresas turísticas. Las evacuaciones en helicóptero pueden ser necesarias, pero pueden retrasarse debido a la ubicación remota de la zona y a las condiciones meteorológicas. Es esencial contar con una protección integral para viajes, como Global Rescue, que puede organizar y facilitar estas evacuaciones cuando sea necesario.

Lois Friedland, escritora de viajes de aventura, planteó una pregunta clave: «¿Estás protegido si te caes durante una excursión por el Camino Inca en Perú y tienes que ser evacuado?». Por desgracia, muchos viajeros asumen que su seguro de viaje tradicional les cubrirá en tales situaciones, sólo para enterarse demasiado tarde de que no están totalmente protegidos. Aquí es donde pueden intervenir servicios especializados como Global Rescue.

 

Cómo puede ayudar Global Rescue

Dan Richards, CEO y fundador de Global Rescue, explicó: «Global Rescue no es un seguro de viaje; es más como AAA para tu cuerpo, en vez de para tu coche».

En caso de lesión o enfermedad, Global Rescue enviará personal a su ubicación si es necesario, ya sea en el Camino Inca o en medio de Machu Picchu. A diferencia de los seguros de viaje tradicionales, que solo pueden reembolsarle a posteriori, Global Rescue actúa de inmediato para prestar asistencia.

«Si un miembro sufre una urgencia médica por enfermedad o lesión durante una excursión por el Camino Inca, nos encargamos de que alguien venga a recogerle», explica Richards. Esto puede salvar vidas en zonas remotas como Machu Picchu, donde el acceso inmediato a la atención médica es limitado. En los casos en que es necesaria la evacuación, Global Rescue garantiza que la ayuda llegará rápidamente, independientemente de lo remota que sea su ubicación.

 

Ciudad Perdida de los Incas: Poca delincuencia, buena comida

En general, Perú es seguro para los turistas, y Machu Picchu es uno de los lugares más visitados y seguros del país. Sin embargo, pueden producirse delitos menores como el hurto de carteras, sobre todo en zonas concurridas como estaciones de tren y mercados. Aunque los niveles de delincuencia en Perú son más elevados en ciudades como Lima, Aguas Calientes y Machu Picchu suelen considerarse seguras. Los turistas no suelen ser el blanco de delitos violentos, pero aun así deben ser precavidos, mantenerse alerta, guardar bien los objetos de valor y evitar exhibir objetos caros como joyas o aparatos electrónicos.

La cocina peruana es deliciosa y única, pero puede ser muy diferente a la que están acostumbrados los turistas de Estados Unidos, Canadá o el Reino Unido. Los restaurantes de Machu Picchu suelen servir platos tradicionales como el lomo saltado y el ají de gallina. Aunque la mayoría de los restaurantes cercanos a Machu Picchu están limpios y atienden a turistas internacionales, es esencial ser precavido. Beba siempre agua embotellada, evite los cubitos de hielo y elija alimentos bien cocinados.

Los baños públicos de zonas turísticas como Machu Picchu y Aguas Calientes suelen estar limpios, pero pueden ser básicos. Es una buena idea llevar desinfectante de manos y pañuelos de papel, ya que algunos baños pueden no proporcionar papel higiénico.

Viajar a Machu Picchu es una experiencia increíble, pero conlleva desafíos. Antes de viajar, asegúrese de contar con protección de viaje para rescate en terreno, evacuación médica y asesoría médica. Tanto si está recorriendo el Camino Inca, escalando Machu Picchu o cenando en restaurantes locales, estar preparado para lo inesperado garantizará que su viaje sea memorable por todas las razones correctas.