Durante un crucero, una afiliada estadounidense empezó a experimentar fuertes dolores abdominales y náuseas. A su llegada a Hong Kong, fue ingresada en un hospital local, pero necesitó más pruebas de imagen y cuidados que no estaban disponibles en el centro inicial. Se organizó un traslado por tierra a un hospital privado donde le diagnosticaron septicemia y colangitis (infección o inflamación de los conductos que llevan la bilis del hígado a la vesícula biliar y los intestinos). La sometieron a una semana de antibióticos intravenosos y le dieron el alta en mejor estado.