Un grupo de incidentes a gran altitud en el Pico Mera provocó la evacuación en helicóptero de varios excursionistas que sufrían problemas médicos agudos. Un escalador de 25 años de Camira (Australia) sintió opresión en el pecho a más de 6.000 metros y descendió con síntomas que empeoraban, como náuseas y tos persistente. Finalmente se le diagnosticó mal agudo de montaña y bronquitis, y recibió tratamiento en un hospital antes de ser dado de alta en estado estable.

En otra parte de la montaña, un miembro de Skudai (Malasia) presentó síntomas graves de MAM y posible HACE tras un intento de cumbre. Fue evacuado de forma segura desde Khare y recibió tratamiento para el mal de altura y la bronquitis.

En otro incidente, una viajera de Singapur sufrió lesiones bilaterales de rodilla tras múltiples caídas en su descenso. Se le diagnosticaron daños mecánicos (problemas causados por golpes directos y movimientos bruscos que fuerzan las rodillas) y fue dada de alta tras una evaluación y un tratamiento satisfactorios. Estos casos ponen de relieve la variedad de riesgos médicos a los que se enfrentan los escaladores en el Pico Mera, desde complicaciones respiratorias a traumatismos ortopédicos.