Una estadounidense de 45 años tuvo que ser rescatada sobre el terreno en el monte Kilimanjaro (Tanzania) tras sufrir problemas respiratorios, como sibilancias, falta de aire, mareos y opresión torácica. Sus síntomas se correlacionaban con el HAPE. Para aliviar su estado, le administraron Nifedipino y Paracetamol y recibió oxígeno en un campamento cercano. A pesar de la medicación, su estado empeoró y los síntomas de HAPE se agravaron. Se puso en contacto con Global Rescue y, tras revisar su estado, se organizó un transporte aéreo a un hospital. Fue transportada con éxito y recibió tratamiento antes de ser dada de alta con medicación oral.