Un estadounidense de 54 años presentó signos alarmantes de edema cerebral a gran altitud mientras estaba en Concordia, en la cordillera del Karakórum. Sus síntomas incluían confusión, alucinaciones, vómitos, diarrea y dificultad para respirar, con una SpO₂ críticamente baja del 61%. El personal médico de Global Rescue examinó su estado y aconsejó una evacuación inmediata en helicóptero. Debido a las condiciones meteorológicas y a retrasos en los permisos, la evacuación se completó al día siguiente como parte de una misión combinada con otro miembro afectado. Ambos fueron trasladados a un hospital de Skardu para su evaluación. El miembro fue tratado con cuidados de apoyo y medicamentos, y sus síntomas se resolvieron en pocos días. Tras confirmar que su estado se había estabilizado, se negó a someterse a más controles y tenía previsto regresar a Estados Unidos según lo previsto.