Artículo destacado:

  • Conocimiento del mal agudo de montaña (MAM): causas, síntomas, prevención y tratamientos disponibles.
  • HAPE y HACE: Reconocimiento y gestión de las condiciones de altitud potencialmente mortales para montañeros y excursionistas.
  • Dolencias comunes como la diarrea del viajero, la intoxicación alimentaria, la gastroenteritis y la deshidratación en altitudes elevadas.
  • Remedios de venta libre y con receta para la MGA, HAPE, HACE y su disponibilidad/restricciones en los países de las Siete Cumbres.
  • Reacciones alérgicas y riesgos para la salud relacionados con el senderismo y el alpinismo de gran altitud: lo que deben saber los escaladores.

 

El alpinismo y el senderismo son actividades estimulantes que suponen un reto para la mente y el cuerpo. Sin embargo, las actividades a gran altitud conllevan riesgos específicos para la salud que los alpinistas deben reconocer y gestionar. Desde el mal agudo de montaña (MAM) hasta afecciones potencialmente mortales como el edema pulmonar de gran altitud (HAPE) y el edema cerebral de gran altitud (HACE), la preparación y la concienciación son esenciales. Estos riesgos incluyen problemas comunes como la diarrea del viajero, la intoxicación alimentaria, la deshidratación e incluso las reacciones alérgicas.

Para quienes deseen conquistar picos emblemáticos de las Siete Cumbres -incluidos el Everest en Nepal, el Aconcagua en Argentina y el Kilimanjaro en Tanzania-, conocer los remedios disponibles y dónde pueden estar restringidos, ser ilegales o no estar disponibles.

 

Mal agudo de montaña (MAM): conceptos básicos

El mal de montaña se produce cuando el organismo no consigue aclimatarse a los niveles reducidos de oxígeno a mayor altitud. Suele producirse por encima de los 2.400 metros (8.000 pies) cuando los alpinistas ascienden demasiado rápido. Los síntomas varían, pero suelen ser los siguientes

  • Dolor de cabeza
  • Náuseas y vómitos
  • Fatiga y mareos
  • Dificultad para dormir
  • Pérdida de apetito

Prevención y gestión de la MGA

  • Prevención: El ascenso gradual es la mejor prevención. Los escaladores deben seguir el principio de «subir mucho, dormir poco», dando tiempo al cuerpo para aclimatarse.
  • Medicamentos de venta libre: Las opciones de venta libre (OTC) como el ibuprofeno y el paracetamol pueden aliviar los dolores de cabeza causados por la AMS.
  • Medicamentos recetados: El tratamiento más común para el AMS es la Acetazolamida (Diamox), un diurético recetado que ayuda al cuerpo a adaptarse a las grandes altitudes mediante el aumento de la respiración y la reducción de la acumulación de líquidos. Puede tomarse de forma preventiva o tras la aparición de los síntomas.

 

HAPE y HACE: reconocer el mal de altura grave

Aunque el síndrome premenstrual es frecuente y a menudo leve, puede evolucionar hacia dos cuadros graves:

  1. Edema pulmonar de gran altitud (EPAA):
    • Causa: Acumulación de líquido en los pulmones debido a los bajos niveles de oxígeno.
    • Síntomas: Dificultad para respirar, opresión en el pecho, tos persistente, labios o piel azulados y fatiga extrema.
    • Tratamiento: El descenso inmediato es crítico. A menudo se utiliza oxígeno suplementario y medicamentos como el Nifedipino (un fármaco de venta con receta que reduce la presión pulmonar).

 

2. Edema cerebral de gran altitud (HACE):

    • Causa: Hinchazón de líquido en el cerebro debido a la exposición a gran altitud.
    • Síntomas: Fuerte dolor de cabeza, confusión, pérdida de coordinación, alucinaciones e inconsciencia.
    • Tratamiento: El descenso inmediato y la administración de Dexametasona (un esteroide utilizado para reducir el edema cerebral) pueden salvar la vida. El oxígeno suplementario también es crucial.

Tanto la HAPE como la HACE son emergencias médicas que requieren una actuación rápida. Los escaladores deben llevar siempre una reserva portátil de oxígeno y estar preparados para descender inmediatamente si se presentan síntomas.

 

Dolencias comunes a grandes altitudes

El senderismo y el montañismo a gran altitud aumentan el riesgo de padecer otros problemas de salud:

1. Diarrea del viajero y problemas gastrointestinales:

    • Las intoxicaciones alimentarias y las gastroenteritis son frecuentes, sobre todo en regiones con normas de seguridad alimentaria deficientes.
    • Las fuentes de agua contaminadas también pueden provocar diarrea del viajero y enfermedades transmitidas por el agua, como la fiebre tifoidea y las hepatitis A y B.
    • Prevención: Beba agua embotellada o purificada, evite los alimentos crudos y lleve consigo tratamientos de venta libre como loperamida (Imodium) y sales de rehidratación oral (SRO).

 

2. Deshidratación:

    • El aire seco de la montaña y el mayor esfuerzo físico pueden provocar rápidamente deshidratación, agravando los síntomas del mal de altura.
    • Solución: Mantener una ingesta regular de agua y utilizar soluciones electrolíticas para reponer los minerales perdidos.

3. Reacciones alérgicas:

    • En altitudes elevadas, las personas pueden experimentar alergias intensificadas provocadas por el aire seco, el polen de las plantas o el polvo.
    • Los antihistamínicos de venta libre como la cetirizina (Zyrtec) o la difenhidramina (Benadryl) pueden ayudar a controlar los síntomas.

 

Disponibilidad de medicamentos en los países de las Siete Cumbres

Los viajeros deben saber que el acceso a los tratamientos contra el MAM y otros remedios varía en función del destino:

  1. Nepal (Monte Everest): En Katmandú y en los campamentos base se pueden adquirir medicamentos para el MAM, como la acetazolamida (Diamox). Sin embargo, los alpinistas deben llevar sus propias provisiones, ya que las regiones remotas pueden carecer de farmacias fiables.
  2. Argentina (Aconcagua): Los medicamentos de venta libre y las recetas suelen estar disponibles en las principales ciudades, pero se aconseja a los viajeros que lleven sus propios suministros para las expediciones remotas.
  3. Rusia (Monte Elbrus): Hay medicamentos de venta con receta, como Diamox y Dexametasona, pero pueden requerir la documentación adecuada. Las barreras lingüísticas pueden complicar el acceso.
  4. Tanzania (Kilimanjaro): Los tratamientos a gran altitud son limitados, por lo que los excursionistas deben llevar todos los medicamentos necesarios. Los hospitales son escasos fuera de las grandes ciudades.
  5. EE.UU. (Denali): Los tratamientos para el AMS son fácilmente accesibles en EE.UU., pero los alpinistas deben consultar a los profesionales sanitarios para obtener recetas.
  6. Antártida (Macizo de Vinson): Las instalaciones médicas son prácticamente inexistentes. Los escaladores deben ser totalmente autosuficientes con medicamentos y planes de emergencia.
  7. Oceanía (Pirámide de Carstensz): En Papúa (Indonesia), el acceso a instalaciones médicas y medicamentos es extremadamente limitado. La preparación previa al viaje es esencial.

 

Preparación voluntaria: Botiquines y prevención

Todo montañero o excursionista debe preparar un equipo de supervivencia a gran altitud, que incluya:

  • Acetazolamida (Diamox) para la EMA
  • Nifedipino para la HAPE
  • Dexametasona para HACE
  • Ibuprofeno y antihistamínicos
  • Sales de rehidratación oral y soluciones electrolíticas
  • Pastillas potabilizadoras

Se recomienda vacunarse contra la fiebre tifoidea y la hepatitis antes de viajar, sobre todo a zonas remotas.

 

La concienciación a gran altitud es clave para la supervivencia

El trekking y el montañismo a gran altitud son experiencias que cambian la vida, pero entrañan importantes riesgos para la salud. Comprender el MAM, el HAPE y el HACE, así como sus síntomas y tratamientos, puede salvar vidas. Además, abordar la deshidratación, las alergias y las enfermedades gastrointestinales garantiza un viaje más seguro.

Dado que el acceso a los medicamentos varía de un país a otro de las Siete Cumbres, los alpinistas deben planificarse meticulosamente y llevar consigo los suministros esenciales. Al dar prioridad a la prevención y la preparación, los alpinistas pueden centrarse en conquistar cumbres y crear recuerdos, al tiempo que protegen su salud.

 

La conexión mundial de rescate: Rescates en altura

La participación en montañismo, senderismo y otras actividades a gran altitud ha aumentado rápidamente en los últimos años. Global Rescue está ampliando y mejorando sus servicios para esta comunidad aumentando sus capacidades para prestar servicios de emergencia en más regiones, comprometiéndose a realizar despliegues más largos de su personal de operaciones médicas y ampliando la duración de sus operaciones de rescate sobre el terreno.

Implementar el Paquete de Evacuación de Gran Altitud y ponerlo a disposición de los afiliados de 16 años o más que viajen por encima de los 4.600 metros (15.000 pies) durante cualquier parte de su viaje (excluidos los viajes en avión) y que necesiten transporte de emergencia por lesión o enfermedad nos permite seguir mejorando nuestras actuales capacidades de servicio para la comunidad de escaladores y excursionistas de todo el mundo.

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