Artículo destacado:

  • Los terremotos pueden producirse en cualquier momento y sin previo aviso, lo que los convierte en uno de los desastres naturales más impredecibles a los que se enfrentan los viajeros.
  • Muchos de los destinos turísticos más populares del mundo se encuentran situados directamente en importantes zonas sísmicas, como el Anillo de Fuego y el Cinturón Alpide.
  • Los recientes terremotos de 2026 en Tonga, Japón, Indonesia y Malasia ponen de manifiesto que la amenaza sigue presente a nivel mundial.
  • Los científicos están avanzando en el campo de la inteligencia artificial y los sistemas avanzados de vigilancia, pero sigue siendo imposible predecir los terremotos de forma fiable.
  • La preparación, la planificación de emergencias y los servicios de asistencia especializada pueden mejorar considerablemente la seguridad de los viajeros durante una crisis sísmica.

 

 

A diferencia de los huracanes, los tifones, los ciclones y muchos otros desastres naturales, los terremotos no ofrecen ninguna señal de aviso fiable. No existe lo que se conoce como «temporada de terremotos». Pueden producirse en enero o en julio, durante el día o en plena noche, mientras los viajeros están haciendo turismo, practicando senderismo, durmiendo o volando hacia su destino.

Esta imprevisibilidad convierte a los terremotos en uno de los riesgos naturales más peligrosos a los que se enfrentan los viajeros internacionales. Un terremoto devastador puede transformar en un instante un bullicioso barrio turístico en una zona de catástrofe, dañando las redes de transporte, desbordando los hospitales, interrumpiendo las comunicaciones y provocando amenazas secundarias como deslizamientos de tierra, incendios y tsunamis.

Para los turistas, saber dónde se producen los terremotos, cómo prepararse y cómo actuar ante ellos puede marcar la diferencia entre el caos y la supervivencia. La actividad sísmica registrada hasta la fecha en 2026 nos recuerda que el riesgo sísmico sigue siendo una preocupación a nivel mundial.

Entre los terremotos más fuertes registrados este año se encuentran uno de magnitud 7,5 ocurrido cerca de Tonga, en el Pacífico Sur, en marzo; otro de la misma magnitud que tuvo lugar frente a la costa este de Honshu (Japón) en abril; un tercero en las Molucas del Norte (Indonesia), de magnitud 7,4; y un terremoto de magnitud 7,1 en Malasia.

Estos potentes terremotos se produjeron en diferentes regiones y meses, lo que pone de manifiesto una realidad fundamental para los viajeros: los terremotos no siguen un calendario. Pueden producirse en cualquier momento y, a menudo, tienen lugar en lugares que atraen a millones de visitantes cada año.

 

Las zonas sísmicas más peligrosas del mundo

Los científicos saben dónde es más probable que se produzcan los terremotos, aunque no puedan predecir exactamente cuándo ocurrirán. Más del 80 % de los terremotos más grandes del mundo se producen a lo largo del Anillo de Fuego del Pacífico, un enorme cinturón en forma de herradura que rodea el océano Pacífico. Esta región marca los límites donde las placas tectónicas chocan, se deslizan unas sobre otras o se sumergen bajo las placas vecinas.

Muchos países situados a lo largo del Anillo de Fuego sufren una actividad sísmica frecuente, entre ellos Japón, Indonesia y Filipinas. Solo en Japón se registran más de 1.500 temblores al año, lo que lo convierte en uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo. Indonesia registra uno de los mayores números de terremotos a nivel mundial debido a su enorme extensión y a su ubicación sobre múltiples límites de placas tectónicas. Filipinas es igualmente vulnerable y suele figurar entre las naciones más propensas a sufrir desastres del mundo.

Otros países que se enfrentan a importantes riesgos sísmicos son China, Irán y Turquía. China ha sufrido algunos de los terremotos más mortíferos de la historia debido a su elevada población y a su exposición a sistemas de fallas en el interior del país. Irán experimenta una actividad sísmica frecuente, ya que se encuentra situado a caballo entre varios límites de placas tectónicas activas. Turquía sigue siendo vulnerable a potentes rupturas de fallas capaces de causar daños generalizados y numerosas víctimas.

Un segundo corredor sísmico importante, conocido como el Cinturón Alpide, se extiende desde Indonesia a través del Himalaya, pasando por Oriente Medio y llegando hasta el sur de Europa. En conjunto, estas dos regiones concentran la inmensa mayoría de los terremotos más intensos del mundo.

 

Lugares turísticos construidos sobre terreno inestable

A muchos viajeros les sorprende descubrir que algunos de los destinos más emblemáticos del mundo se encuentran justo en zonas sísmicas activas. El Anillo de Fuego incluye importantes centros turísticos como Tokio y Kioto en Japón, Bali en Indonesia, Santiago de Chile, Ciudad de México en México y tanto San Francisco como Los Ángeles en Estados Unidos. El Cinturón Alpide incluye destinos como Estambul, Atenas, Roma, Nápoles y Katmandú.

Cada año, millones de visitantes viajan con total seguridad a estos lugares. La existencia de riesgo sísmico no significa que los viajeros deban evitarlos. Por el contrario, significa que deben conocer el peligro y prepararse adecuadamente. Del mismo modo que los viajeros se preparan para la temporada de huracanes en el Caribe o la temporada del monzón en Asia, quienes visitan regiones propensas a los terremotos deben conocer los procedimientos de emergencia y los planes de evacuación locales antes de llegar.

Una de las preguntas más habituales que se hacen los viajeros es si los científicos pueden predecir los terremotos. Históricamente, la respuesta ha sido «no». Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, para que la predicción de un terremoto sea acertada, debe identificar con precisión la fecha, la hora, la ubicación y la magnitud del mismo. Ningún sistema ha logrado cumplir ese requisito de forma sistemática.

Sin embargo, los recientes avances científicos sugieren que los investigadores podrían estar cada vez más cerca de lograr unas previsiones útiles a corto plazo. Un estudio de la Universidad de Texas en Austin publicado en 2023 utilizó inteligencia artificial entrenada con los datos del extenso sistema de monitorización sísmica AETA de China. Durante un periodo de prueba de siete meses, la IA identificó correctamente aproximadamente el 70 % de los terremotos con hasta una semana de antelación.

Por su parte, investigadores de la Universidad del Sur de California han desarrollado modelos físicos que miden cambios sutiles en el comportamiento de las fallas y la mecánica de la ruptura. Su trabajo podría, con el tiempo, mejorar las capacidades de alerta temprana. Otras tecnologías emergentes incluyen la monitorización ionosférica asistida por inteligencia artificial, redes mejoradas de sensores en el fondo marino y modelos de predicción integrados basados en la física.

Aunque estos avances son prometedores, actualmente ninguna tecnología permite predecir los terremotos de forma fiable. Los viajeros deben seguir actuando partiendo de la base de que los terremotos pueden producirse sin previo aviso.

 

Qué hacer durante un terremoto

Cuando se produce un terremoto, es fundamental actuar de inmediato. La medida más recomendada es muy sencilla: agáchate, cúbrete y agárrate. Ponte a cuatro patas antes de que el temblor te derribe. Cúbrete la cabeza y el cuello debajo de un mueble resistente, si hay alguno disponible. Agárrate hasta que el temblor cese.

Si te encuentras en el interior, quédate dentro. Salir corriendo al exterior durante un terremoto suele aumentar el riesgo, ya que la caída de cristales, escombros y materiales de construcción provoca numerosas lesiones. Mantente alejado de ventanas, ascensores, estanterías y muebles pesados que puedan derrumbarse. Si estás al aire libre, dirígete a una zona abierta, lejos de edificios, postes eléctricos y árboles. Si te encuentras cerca de la costa y sufres un terremoto fuerte, dirígete inmediatamente a un terreno más elevado. Los terremotos pueden provocar tsunamis, a veces en cuestión de minutos.

Manténgase alerta ante las réplicas, que pueden ser casi tan peligrosas como el terremoto inicial.

 

Cómo deben prepararse los viajeros antes de que se produzca un terremoto

Los preparativos comienzan mucho antes de que empiece a temblar el suelo. Los viajeros que visiten destinos propensos a los terremotos deben tener a mano el pasaporte y los documentos de viaje, y guardarlos en recipientes impermeables para protegerlos. Es recomendable disponer de dinero en efectivo para emergencias, ya que es posible que no se pueda acceder a los sistemas bancarios ni a los cajeros automáticos.

Un kit de emergencia compacto debe incluir agua, algo para picar, una linterna, medicamentos, un cargador portátil para el móvil y material básico de primeros auxilios. Los viajeros también deben informarse de los números de emergencia locales, los hospitales más cercanos y las rutas de evacuación.

La planificación de la comunicación es igualmente importante. Las familias y los grupos de viaje deben acordar puntos de encuentro y designar a una persona de contacto fuera de la zona que pueda coordinar la información en caso de que se interrumpan las comunicaciones. Los cortes de electricidad suelen producirse tras los grandes terremotos. Mantener los teléfonos completamente cargados y llevar baterías de repuesto puede resultar de gran ayuda.

La preparación ante los terremotos consiste en comprender las amenazas antes de que se conviertan en emergencias. Los viajeros con experiencia se informan sobre los riesgos para evitar que les pille desprevenidos cuando las condiciones empeoren.

 

Lecciones extraídas de catástrofes sísmicas reales

Global Rescue ha intervenido en repetidas ocasiones ante grandes catástrofes sísmicas en todo el mundo. La organización realizó un seguimiento exhaustivo y preparó los recursos de respuesta durante la reciente serie de terremotos que afectó a Santorini, en Grecia. Global Rescue también ha desplegado personal y coordinado la ayuda durante grandes catástrofes en Haití y Nepal.

Tras el devastador terremoto de magnitud 7,8 que sacudió Nepal en 2015, Global Rescue puso en marcha operaciones de crisis, desplegó personal adicional y coordinó evacuaciones por todo el país. Entre las personas que recibieron asistencia se encontraban los recién casados Brittany y Noah Myers, que estaban realizando una ruta de senderismo por su cuenta en el remoto valle de Gokyo, en Nepal, cuando se produjo el terremoto. Al carecer de acceso a información fiable, dependieron de las actualizaciones de Global Rescue para conocer la situación y tomar decisiones fundamentadas sobre su salida del país.

Cuando Brittany enfermó más tarde durante la crisis, Global Rescue también la ayudó a ponerse en contacto con los recursos médicos disponibles. Su experiencia ilustra cómo la información, la comunicación y el apoyo de expertos pueden llegar a ser tan importantes como la evacuación física durante una catástrofe.

 

La conexión Global Rescue

Los terremotos siguen siendo uno de los pocos desastres naturales graves que se producen sin previo aviso. A diferencia de los huracanes, los ciclones y los tifones, a menudo no hay tiempo para evacuar antes de que se produzca el impacto. La mejor defensa es la preparación, el conocimiento de la situación y el acceso a ayuda especializada cuando las condiciones se deterioran rápidamente.

La afiliación a Global Rescue ofrece a los viajeros una sólida red de seguridad antes, durante y después de una catástrofe. Los afiliados tienen acceso a servicios de rescate sobre el terreno, evacuación médica al hospital de su elección, asesoramiento médico las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y servicios de asesoramiento en materia de seguridad durante catástrofes naturales y otras situaciones de emergencia.

Global Rescue también ofrece informes sobre destinos e información en tiempo real que ayudan a los viajeros a conocer los riesgos antes de la salida y a tomar decisiones informadas durante su estancia en el extranjero.

Aunque ninguna organización puede predecir ni prevenir los terremotos, estar preparado mejora considerablemente los resultados. Tanto si estás explorando Tokio, haciendo senderismo en Nepal, relajándote en Bali o visitando Estambul, conocer el riesgo sísmico y contar con el apoyo de expertos puede ayudarte a garantizar que un desastre inesperado no se convierta en una catástrofe personal. Con Global Rescue, los viajeros nunca tienen que afrontar la incertidumbre solos.